Comercio y turismo afectados por los ríos de ‘aguas negras’

Los comerciantes y residentes de la zona aseguran que la situación es insoportable para el turismo principalmente 

Esta semana de vacaciones, los turistas que visitaron el sector de El Rodadero en Santa Marta se llevaron una desagradable experiencia al tener que convivir permanentemente con los malos olores y la contaminación que producía el rebosamiento constante de las alcantarillas.

Lo que parecía una temporada de ensueño para los comerciantes, se ha convertido en una verdadera pesadilla, porque las lluvias han puesto en la mira de los visitantes, las graves problemáticas que se presentan en este escenario turístico en materia de alcantarillado.

Los comerciantes y sector del turismo del balneario más visitado de la ciudad denuncian la presencia de aguas servidas, camiones vactor y charcos putrefactos; en el cual hay una gran preocupación porque esto afectaría los ingresos de cientos de familias.

Uno de los sectores en donde la problemática se agudiza, es en la avenida Tamacá con 12, en donde se encuentra un manjol, que pese a los trabajos adelantados por la Empresa de Servicios Públicos-Essmar-, sigue emanando aguas residuales.

“Aquí la gente no quiere acercarse a comprar porque son aguas de alcantarilla, y ninguno hace nada por arreglar esto, cada que hay una temporada siempre se ve esto”, informó Clara Guzmán, vendedora de fritos.

La mujer indica la gran vergüenza que les da a los comerciantes esta situación, porque los visitantes se llevan una experiencia muy negativa de la ciudad.

Los comerciantes y residentes de la zona aseguran que la situación se tornó insoportable para lugareños y visitantes. No obstante, con escobas en mano, han optado por tratar de limpiar ellos mismos sus lugares de trabajo, puesto que temen de que los fuertes olores y los insectos les puedan ocasionar alguna enfermedad.

“Desde las 5:00 de la mañana estamos acá tirando escoba, esto no es justo, pero si no lo hacemos no comemos y eso es lo que no ven, que están perjudicando a muchas familias”, indicó Gladys Pabón, vendedora.

LOS TURISTAS OPINAN 

Las personas que llegaron procedentes de diferentes ciudades del país, sufrieron muchas incomodidades para dirigirse al balneario de El Rodadero.

La zona de ‘Mi Ranchito’ es uno de los puntos más concurridos en la zona, pues allí operan restaurantes, y negocios dedicados a la venta de paquetes turísticos, por lo que es muy común la concurrencia de visitantes.

Sin embargo, en esta oportunidad la experiencia de los turistas ha sido muy negativa, porque a raíz de la temporada invernal, la entrada de este lugar se encuentra encharcada con aguas de alcantarilla, lo que los obliga a caminar en zigzag, buscando la forma de no ensuciar sus pies con el desagradable líquido.

“Como turista me parece fatal, porque es un lugar turístico muy bonito donde debería estar adecuado para brindar una buena imagen a todos los que venimos”, mencionó Lura Guzmán, turista.

Asimismo, indicaron que el escenario turístico que ellos tenían en su mente al momento de elegir a la ciudad como destino, fue completamente diferente en la realidad.

“Soñábamos con venir a conocer el mar, y nos topamos con esta grave situación. Se nota un desaseo y desorden horrible, deben tomar correctivos porque las personas no van a querer venir a visitarlos”, acotó Luis Prada, visitante.