No aguantó el balazo y murió 

La víctima fue alcanzada por una bala perdida momentos en que les brindaba agua a dos amigos en la terraza de su casa,  y fueron sorprendidos por un sujeto armado que intentó despojarlos de sus pertenencias, disparándoles en repetidas ocasiones. *Los otros dos afectados se recuperan de las lesiones.

Después de permanecer más de cinco días recluido en la Unidad de Cuidados Intensivos de la clínica Mar Caribe, en Santa Marta, batallando entre la vida y la muerte, médicos de esta área confirmaron en la tarde-noche del domingo el deceso de Alfredo Ulloa Fontanilla, uno de los tres jóvenes que resultaron heridos a tiros en medio de un presunto hecho delincuencial, ocurrido en el norte de esta capital.

La víctima, fue ingresada al mencionado centro asistencial con una herida de bala en su cuerpo, producida por un delincuente en moto que presuntamente intentó quitarle sus elementos de valor a dos de sus amigos, reportados como Jaime Lindo Povea y Juan David Vargas, en hechos presentados la tarde del 23 de junio.

Pese a las intervenciones quirúrgicas a las que fue sometido el afectado y a los esfuerzos de los profesionales de la salud que estuvieron asistiéndolo, su muerte se produjo en las últimas horas a causa de un paro cardiorrespiratorio que le sobrevino y del cual no logró salir, los médicos lo reanimaron por varios minutos pero no respondió.

Como se mencionó en su momento, el ataque con una aparente arma de fuego, se registró en la calle 7 del barrio Los Almendros, hasta donde llegó un sujeto a bordo de una moto, y sin mediar palabras atacó a balazos a los dos hombres que se encontraban en la entrada de la vivienda recibiendo un vaso de agua de Ulloa Fontanilla, quien fue alcanzado por una bala perdida.

Por su parte, sobre el estado de salud de los otros dos lesionados en esta acción delictiva, se supo que permanecen bajo estricta observación médica de una clínica privada de la ciudad, a donde fueron auxiliados minutos después del ataque del presunto asaltante, el cual logró abandonar la zona de los hechos sin dejar rastros de su paradero.

Una vez confirmada la muerte de Ulloa Fontanilla, funcionarios de la unidad criminalística de la

Policía Judicial adelantaron la inspección técnica del cadáver y acto seguido lo condujeron hasta la morgue del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses.