Generales y la política

No es la primera vez que un militar de alto rango, como el general Eduardo Zapateiro, se enfrenta a un presidente de la República, en este caso sin que aún se hubiera posesionado.

En el segundo gobierno del Frente Nacional, el ministro de Guerra –así se le llamaba entonces al de Defensa–, general Alberto Ruíz Novoa, asistió a un homenaje en el Hotel Tequendama que la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC) le ofrecía a las Fuerzas Militares, al cual concurrió el propio presidente Guillermo León Valencia

El presidente de la agremiación, Manuel Castellanos, destacó la labor del ministro y Ruiz Novoa le agradeció enseguida. Las palabras de los oradores no fueron del agrado de Valencia quien respondió de inmediato negando de la existencia de “grupos de presión” y la ausencia de un “propósito nacional” en su programa de gobierno. Eso determinó el retiro, días después, del ministro Ruíz quien luego se lanzó como candidato presidencial, sin resultados efectivos.

En el gobierno de López Michelsen también el general Álvaro Valencia Tovar se enfrentó al primer mandatario, salió del Ejercito, buscó la Presidencia pero sus soles apenas le alcanzaron para un poco más de sesenta y cinco mil votos.

En el gobierno de Ernesto Samper Pizano el comandante de las Fuerzas Militares,  general Harold Bedoya, fue llamado a calificar servicios por habérsele soltado la lengua. Se lanzó a la Presidencia para el período 1998 a 2002, sin buenos resultados. Insiste para el siguiente cuatrienio, y tampoco. Finalmente busca la alcaldía de Bogotá, que tampoco logra conquistar..

¿Qué buscará sin charreteras el general Zapateiro? ¡Seguirá el camino de sus antecesores con los mismos zapateiros? Es que una cosa son las botas y otros son los votos.

*Abogado*Historiador*Periodista