Cierre definitivo para las 21 tiendas Justo&Bueno

La cadena de tiendas de bajo costo ‘Justo & Bueno’ no volverá abrir sus puertas a la clientela de Santa Marta, después de que sus socios decidieron entrar en un proceso de liquidación y cerrar sus operaciones a nivel nacional. 

En una audiencia pública celebrada ayer y que estuvo a cargo del superintendente delegado Santiago Londoño Correa, quien fungió como juez en la que se hacía seguimiento al proceso de Mercadería, propietaria de la cadena de tiendas de bajo costo ‘Justo & Bueno’, se determinó que no van más.

La determinación se tomó luego de que en dicha audiencia no se presentara ningún plan de salvamento, tal como había quedado estipulado hacía unos meses cuando inició el proceso de su liquidación.

En Santa Marta, capital del Magdalena, funcionaron un total de 21 tiendas Justo & Bueno distribuidas en los distintos barrios como Primero de Mayo, Manzanares, Alcázares, El Jardín, Bavaria, Las Acacias, Los Almendros, Mamatoco, Pescaíto, Santa Lucía, Santa Rita, Centro Histórico, así como en Gaira, El Rodadero, Avenida Santa Rita (calle 22), Avenida del Libertador, Avenida del Río y Avenida del Ferrocarril, en las cuales laboraban varios samarios y personas residentes en la ciudad, quienes quedaron cesantes.

Lo insólito del caso es que en Santa Marta se desconocen quiénes son los representantes legales de estas tiendas ya que incluso, empleados de la Cámara de Comercio de Santa Marta tampoco lo saben y mucho menos un gremio tan importante como lo es la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco).

Vale mencionar que, según Darío Laguado, agente liquidador de Mercadería, luego de un análisis de la actual situación de las tiendas J&B se concluyó que para salvar esa organización los interesados tenían que girar de entrada un cheque por más de $303.000 millones, pero ninguno levantó la mano.

Por lo anterior optarán por presentarle al liquidador un plan para negociar directamente con los empleados, arrendadores y acreedores de la compañía en liquidación en aras de emprender un nuevo negocio con el mismo esquema bajo el cual operaba la cadena de tiendas.

Londoño Correa le ordenó al agente liquidador que, en un plazo máximo de 20 días, a partir de este jueves, se le haga la devolución de los locales a sus respectivos propietarios, para lo cual debe establecer un cronograma que permita esta operación de manera ordenada.

A los propietarios de dichos inmuebles el juez les advirtió que no pueden acudir a las vías de hecho para recuperar sus locales, toda vez que ya se ordenó la devolución de los mismos a través de un plan ordenado.

A las compañías de leasing que tienen arrendados bienes y equipos y que se encuentran en los locales, también les señaló que pueden proceder a retirarlos por cuenta propia, pero de manera ordenada.

Marco Gerardo Monroy Rosas, quien actuaba en representación de un grupo de acreedores, y que en principio estaba dispuesto a presentar un plan de salvamento para la compañía, dijo que desistían de su intención. A la fecha el agente liquidador de la organización ha devuelto a sus propietarios unos 40 locales que permanecían con sus puertas cerradas.