Vandalizan las bancas para hurtarse el hierro

La sociedad civil organizada, taxistas, comerciantes en general, guías de turismo y empresarios hoteleros trabajan unidos con las autoridades por el cuidado de los escenarios públicos. 

POR 
EDGAR 
TATIS GUERRA 

Indignación y repudio total entre los comerciantes, prestadores turísticos y vendedores ha causado la destrucción de las bancas de cemento que se encuentran frente al Camellón de la Bahía por parte de algunas personas inescrupulosas.

La situación que se presenta en la Carrera 1 con calle 20 confirma los actos de vandalismo que azotan el Centro Histórico de Santa Marta, los cuales atentan contra los bienes públicos que son para el disfrute de samarios, residentes y visitantes.

“No es justo que algunas personas bajo los efectos del vicio estén dedicadas a destruir las cosas buenas que tenemos en la ciudad, debemos estar alertas e informar a las autoridades cuando veamos gente sospechosa porque entre todos vamos a cuidar lo que embellece a Santa Marta: el Camellón de la Bahía, sus distintas instalaciones y lo que nos rodea”, dijo un comerciante de la calle 20.

La destrucción paulatina de las bancas de cemento, así como el robo de las tapas del alcantarillado o cajas del cableado telefónico han sido catalogados como actos de ‘maldad’ cuyo fin es ‘desnudar’ dichas estructuras para hurtarse el hierro que posteriormente se comercializa en las denominadas ‘chiveras del mercado público’ a cambio de un dinero, sin medir el detrimento de la ciudad.

Desde la sociedad civil organizada, así como del gremio de taxistas, comerciantes en general, guías de turismo y empresarios hoteleros se insta a trabajar unidos por el cuidado de los escenarios al aire libre y bienes públicos, los cuales contribuyen a revitalizar el Centro Histórico como un área urbana atractiva, organizada y segura.

LOS PREDIOS ABANDONADOS 

De otra parte, la Corporación Centro Histórico a través de la campaña ‘Soy llave del Centro’, le sigue apuntando a la recuperación de los espacios públicos en aras de mejorarlos y atraer a nuevos inversionistas.

Insisten también en la intervención de aquellos predios e inmuebles abandonados, los cuales son usurpados por personas en condición de habitantes de calle o algunos migrantes para convertirlos en albergues, refugios temporales o ‘puentes’ para ingresar a otros establecimientos y cometer sus fechorías.

Así sucedía con el inmueble ubicado en la esquina de la calle 21 con carrera 4, en donde por varios años funcionó el Fondo Educativo Regional (FER) adscrito al Magisterio; también en el edificio de la extinta Caja Nacional de Previsión Social (Cajanal) ubicado en la carrera 2 con calle 20 esquina; el edificio donde sesionaba el Concejo Distrital diagonal a La Catedral; las emblemáticas casas patrimoniales: Madame Agustine sobre la calle 17 y la Casa Goenaga sobre la calle 12, entre otros predios.

Existen varios inmuebles privados abandonados sobre la Avenida Santa Rita que están a merced de la ‘suerte divina’ o como dicen algunos entendidos “son bienes de engorde”, algunos bajo la Sociedad de Activos Especiales (SAE) que ni los rentan ni venden, pero sí representan un detrimento patrimonial al fisco distrital.