Cuando esperaba el bus sicario lo mató

La víctima tenía una anotación judicial por el delito de violencia intrafamiliar, en hecho que presuntamente cometió en el año 2010. 

El comando de la Policía Metropolitana de Santa Marta a través de la Seccional de Investigación Criminal – Sijín – inició las pesquisas para esclarecer la incursión sicarial que dejó como saldo una persona de sexo masculino sin vida en el norte de esta capital.

El hecho de sangre se registró en la mañana de ayer sobre la carrera 21 #4-55 del barrio San Fernando, momentos en que la víctima, identificada como Carlos Alberto Anaya de Alba, de 45 años de edad, quien se desempeñaba como artesano en el camellón de El Rodadero, esperaba un bus de transporte público.

La institución policial informó que ‘Carlitos’, como llamaban a la víctima, fue interceptada por dos individuos que se transportaban en una motocicleta y quien hacía las veces de parrillero, desenfundó un arma de fuego y le disparó en tres oportunidades, dos proyectiles se los propinó en la cabeza y otro más en el tórax.

Una vez cumplió su tarea, el sicario junto a su cómplice, se dieron a la huida con rumbo desconocido. Anaya de Alba se desplomó y perdió la vida de forma inmediata, su cuerpo quedó a un costado de la vía pública, boca arriba y con su rostro cubierto de sangre producto de los balazos que le propinó el criminal.

Confirmado el homicidio, uniformados de la unidad de vigilancia por cuadrantes de la Policía Metropolitana, adscritas al CAI San Jorge y Los Almendros, se trasladaron hasta el lugar de los hechos y acordonaron la escena del crimen, seguidamente iniciaron las investigaciones en articulación con la Sijín.

Finalmente, funcionarios de la unidad móvil de criminalística de la Policía Judicial adelantaron la inspección técnica del cadáver, culminado los actos urgentes llevaron el cuerpo sin vida hasta la morgue del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, en donde adelantarán el procedimiento de necropsia.

De la víctima se logró conocer que residía en la carrera 40 del barrio San Fernando y se desempeñaba como artesano en el sector turístico de El Rodadero. Las autoridades informaron que presentaba una anotación por el delito de violencia intrafamiliar, en el cual habría incurrido en el año 2010.