Electrificación, el destino final de la transición energética

Se entiende por transición energética como el cambio estructural de un sistema energético basado en combustibles fósiles a uno de baja o nulas emisiones. 

Por 
MARIO 
RIVEROS GAMARRA* 

El pasado 10 de noviembre de 2022 fue presentado el “Diálogo social para definir la hoja de ruta de la transición energética justa en Colombia”, documento que recoge nuevas directrices para lograr esta imperante meta, revalidando el camino avanzando desde el gobierno anterior, posición en la cual aún persisten múltiples incógnitas, donde la electrificación resalta como una de las grandes certezas respecto al destino al cual debemos llegar.

La transición energética. Se entiende por transición energética como el cambio estructural de un sistema energético basado en combustibles fósiles a uno de baja o nulas emisiones, basado en fuentes renovables, como medida para revertir el fenómeno del desmedido calentamiento global. Esta iniciativa es liderada por el Ministerio de Minas y Energía, el cual diseña la hoja de ruta de la transición energética en el país. Las implicaciones que supone este proceso requieren cambios en los paradigmas de organización de nuestra matriz, la generación y el uso de la energía, aspectos que hacen de este un elemento clave en cumplimiento a los compromisos adquiridos y, más aún, en las repercusiones económicas que acarrea.

EL PRESENTE DE LA TRANSICIÓN NACIONAL 

Colombia resalta a nivel internacional por la composición de su matriz energética donde casos puntuales como la hidráulica representa una gran proporción del total, y una creciente participación de fuentes renovables no convencionales como la solar y la eólica. El gran potencial identificado de este tipo de fuentes en la región norte del país principalmente, aumentan la factibilidad de realizar una transición eficiente, gradual y que mitigue posibles afectaciones al aparato productivo nacional.

Tal es la magnitud de esta iniciativa que, teniendo como antecedentes normativos como la Ley 1715 de 2014, conllevo a la convocatoria de la Misión de Transformación Energética de 2019, seguido de la Ley 2099 de Transición Energética y la construcción del Conpes 4075, todo lo anterior en virtud de hacer de este proceso una realidad, dándole soporte jurídico, técnico y económico.

LAS FNCER 

Los actores principales para considerar dentro de este proceso de transformación giran en torno a las denominadas Fuentes No Convencionales de Energías Renovables – FNCER, insumos abundantes en determinadas zonas del país, cuyos niveles superan con creces a los promedios internacionales, haciendo más viable la transición.

Sin embargo, el cambio tecnológico asociado para el aprovechamiento eficiente de estas fuentes es un reto mayor para el país. Lograr una transición que evolucione de manera más suave sin comprometer los sectores económicos y la seguridad energética de los hogares y las empresas, dependerá en las capacidades de adopción y adaptación tecnológica nacional de los grandes avances internacionales en materia de desarrollo e innovación.

LA ELECTRIFICACIÓN DE LA MATRIZ ENERGÉTICA 

El “Diálogo social para definir la hoja de ruta de la transición energética justa en Colombia” establece una serie de elementos técnicos clave para la transición justa, entre los cuales resaltan el mejoramiento en la eficiencia energética, expansión de las FNCER, fomento a la adopción tecnológica, un ordenamiento territorial en pro del proceso y, como gran referente, la electrificación de la matriz energética.

Establece que (MinEnergía, 2022) el proceso de expansión del uso de las fuentes renovables de energía ha contribuido a la electrificación de la matriz energética a nivel mundial. A través de esta electrificación se incorporan simultáneamente en el sistema energético las características de variabilidad de estas fuentes renovables de energía, debido a su dependencia geográfica y temporal (del clima). Bajo este componente de electrificación, las siguientes son algunas de las necesidades que deben abordarse como parte de la transición energética:

-Fortalecimiento de la infraestructura para la transmisión e interconexión eléctrica en diferentes escalas nacional y regional.

-Implementación de medidas de gestión del suministro y de la demanda energética.

-Despliegue de tecnologías de almacenamiento de energía.

-Despliegue de tecnologías para digitalizar la operación del sistema energético mediante su adecuada estabilización y control.

-Acoplamiento adecuado entre los sectores energéticos de electricidad, calor y transporte.

Todas estas necesidades, suponen un reto mayúsculo en materia tecnológica para el país, y en especial para el Magdalena, entendiendo que existe falencias en toda la cadena de generación de conocimiento, en particular el asociado al sector energético, que conduzca al posicionamiento del departamento en cuanto a competitividad sostenible y un ecosistema de CTeI que le ofrezca respaldo. Así, Visionarios Magdalena entra a aportar los primeros pasos dentro de la hoja de ruta local que permita viabilizar la transición energética en el futuro próximo, como un sector preponderante de su economía y el mejor aprovechamiento de las grandes riquezas ecosistémicas que el Magdalena dispone

*Magíster en Economía. Consultor en políticas públicas de competitividad.