Dimar no investigará contaminación del canal de ´Las Iguanas´ con agua de ´caca´ 

VERTIMIENTO QUEDARÁ IMPUNE 

La Dirección General Marítima aseguró que el vertimiento de aguas de alcantarilla al humedal desde el pasado siete de enero, no está en el marco de sus funciones misionales.  

El vertimiento de aguas de materia fecal al canal Las Iguanas en el balneario turístico de El Rodadero, sigue siendo un problema que sólo encontrará su final una vez el Departamento Administrativo de Sostenibilidad Ambiental (Dadsa) y la Procuraduría Judicial, Ambiental y Agraria del Magdalena, culminen los procesos de investigación que anunciaron, con el fin de determinar la culpabilidad o no de la Empresa de Servicios Públicos de la ciudad (Essmar), manejada a su antojo por EPM.

Las entidades nacionales convocadas para castigar la toxicidad del derrame, han presentado sus argumentos para negar su actuación en el caso. Una de esas es la Dirección General Marítima (Dimar), autoridad invocada por la alcaldesa Virna Johnson Salcedo para que a través de su capacidad institucional analizara el hecho, dado que, el agua residual caía al canal y este desembocaba en el Mar Caribe, área de su competencia.

Sin embargo, la Capitanía de Puerto respondió que hay un impedimento misional por el cual no son los que deben esclarecer el despropósito que generó rechazo entre los ambientalistas del Distrito.

El capitán de Fragata César Grisales López, comandante de la Capitanía de Puerto de Santa Marta, fue radical al señalar que en este asunto no tienen competencias, dado que el fenómeno de contaminación se produjo no por la caída de algún material desde un buque, por ejemplo, sino que se dio por un cuerpo de agua que es responsabilidad de otra entidad.

 “La Dimar no tiene competencias marítimas en este sector, no es quien debe responder por este hecho. Si bien la Dirección entrega unas concesiones para que un particular haga disfrute de ese bien, es muy diferente el tema de vertimientos de aguas residuales, que es encargo de la autoridad ambiental y es quien debe tomar acciones de prevenir, o si ocurre algún hecho, tomar acción directa: abrir una investigación para esclarecer qué fue lo que pasó y quién es el responsable… Llegan las aguas al mar, sí, pero esto se da por un hecho antrópico que no está bajo nuestras capacidades”, dejó claro Grisales.

El alto oficial de la Dimar en el Distrito agregó que “en las funciones que cumplimos como autoridad marítima, de acuerdo con lo establecido en la Ley 20 de 1983, ratificamos unos convenios de Marpol para atender aguas de lastre, nosotros estamos enfocados al vertimiento que hacen los busques o las embarcaciones que llegan a las diferentes bahías, porque estas pueden traer animales que le pueden hacer daño al ecosistema, ha pasado en otras oportunidades donde han migrado especies de otros países que llegan a atacar los corales”.

Sin embargo, aunque la Alcaldía no podrá contar con la Dimar para hacerle presión a la Essmar – EPM por la afectación en El Rodadero, Grisales López no desconoce el impacto ecológico que pudo producir en un sitio donde se bañaban miles de turistas que no fueron alertados por quienes, irresponsablemente, echaban el agua de ‘caca’ a pocos metros de donde se encontraban.

 “Es muy triste y lamentable lo ocurrido en el canal Las Iguanas, yo alcancé a ver el vertimiento, pasé por el sitio, no quise entrar en detalle porque ya había unas declaraciones, pero quería conocer la situación”, resaltó el jefe de la Dimar.

En el paralelo de una posible contaminación marítima por otro factor, como el carbón, el capitán de Fragata aseguró que si la caída del mineral ocurre producto de un accidente de una embarcación, ahí “si entramos a investigar qué fue lo que pasó, averiguando las causas que produjeron el siniestro. Pero si es un tema de contaminación desde el Puerto o desde la banda transportadora, ya es muy diferente, porque es un tema de la terminal marítima, donde si bien tenemos una injerencia, ya eso es un manejo ambiental”.

En este escenario, en lo que se refiere al mar, se espera que las muestras que solicitó la Procuraduría a la Corporación Autónoma Regional del Magdalena (Corpamag) y la Red de Vigilancia para la Conservación y Protección de las Aguas Marinas y Costeras de Colombia del Invemar, para comprobar el nivel de carga contaminante que se pudo verter en Las Iguanas y en la zona de playas.