Santa Marta no escapa a un siniestro marítimo por no tener luz El Morro 

SIN SOLUCIÓN A LA VISTA 

Expertos en seguridad indican que El Morro debe cumplir con unos requisitos mínimos que establece la OMI, los cuales se vienen violando desde 2021, fecha en la que dejó de llegar la energía al sitio por la ruptura de un cable submarino. 

La oscuridad del legendario vigía e insigne ícono de Santa Marta, El Morro, es para los expertos, un tema más de seguridad marítima que de estética, dado que al estar en la completa penumbra es un escenario de riesgo para todo tipo de embarcaciones que transitan por este estrecho. Yates, lanchas y otras naves, pueden fácilmente colisionar porque el islote carece de las señalizaciones establecidas en las normas internacionales.

Carlos Campo, experto en seguridad, precisa que la falta de energía en el faro y en toda el área, es un verdadero peligro para los navegantes, coyuntura que desde el 2021 ha pasado de agache pero que debe ser remediada con urgencia para prevenir hechos qué se puedan lamentar.

 “Todas las embarcaciones que se acerquen al continente, encuentran El morro en el centro, en toda la mitad del ingreso a la ciudad vía marítima, entonces, ahí se genera una posibilidad de colisión contra una montaña que no está señalizada. Vamos a decirlo con toda claridad, es cierto que el cable vale más de un millón de dólares, pero podemos poner otros sistemas de iluminación para ofrecerle a la gente, a los navegantes, la seguridad de ingresar. Ahí tenemos entrada de buques mercantes a la Sociedad Portuaria. La Organización Marítima Internacional (OMI) prohíbe que este tipo de escenarios, en mitad del mar, estén sin iluminación”, asegura Campo.

En este mismo sentido, pone de ejemplo cómo islas de Centro América, e incluso de Colombia, cumplen con esta disposición, dado que “estos avisos luminarios lo único que buscan es que quien viene navegando en medio de la oscuridad, sepa que hay una obstrucción y que se puede chocar. Si El Morro está oscuro, es fácil que cualquier bote se estrelle, es una estructura tan grande, por lo tanto, es obligatorio que el faro esté funcionando”.

Sobre este caso, el capitán de Fragata, César Grisales López, comandante de la Capitanía de Puerto de Santa Marta, dijo que a la Dirección General Marítima no le compete el sistema de iluminación de El Morro. Según este uniformado, es una tarea del distrito a través de la Empresa de Servicios Públicos (Essmar). Desde 2015 han buscado el envío de energía al islote sólo para atender unos equipos tecnológicos de comunicación y radares utilizados para la vigilancia y el monitoreo.

 “Hace ocho años sólo teníamos una planta eléctrica que suplía la necesidad de esos equipos, para el 2017 se logra que un cable submarino llevara la energía desde el continente hasta la isla, posteriormente se estuvieron haciendo unos acercamientos con la administración, para que con esa energía que se utilizaba para los aparatos, se pusieran a funcionar 46 reflectores para ver mejor El Morro. Lamentablemente en el 2021 este cable se averió producto, probablemente, de unas corrientes que lo encorcharon y que un desprendimiento de roca lo haya partido”, acotó Grisales.

Con este detalle pretenden desestimar la hipótesis que fue un buque de gran alcance el que produjo la avería del cable, ya que en la jurisdicción transitan sólo embarcaciones pequeñas que no superan los 50 centímetros de calado.

 “La Dimar adquirió una planta eléctrica que, por su capacidad, solamente podía con nuestro sistema, hace dos meses se dañó y estamos tratando de arreglar. Estamos en gestión para adquirir un nuevo cableado, y lo hacemos por seguridad y vigilancia. A través de la Essmar estamos haciendo unas mesas para ver si los paneles solares pueden adaptarse, acatando el tema estético. Vamos a desarrollar unas mesas de trabajo para analizar las alternativas que podemos encontrar”, aseguró el Capitán de Puerto.

Para la autoridad marítima del distrito se requiere del concurso de diversos actores públicos para resolver la bomba de tiempo que significa tener entre la penumbra a un islote de gran magnitud.