Antiguo edificio de la Alcaldía se cae a pedazos

La también llamada ‘Casa Consistorial’, donde funcionaron oficinas públicas municipales como la Personería y el Concejo, sufre las consecuencias del olvido y el abandono del Estado.  

La caída de una de las figuras que conforman la fachada de la ‘Casa Consistorial’ puso en alerta a los visitantes del Centro Histórico, que no se explican cómo un edificio de gran relevancia para Santa Marta esté sometido al abandono y la desidia del Estado.

Este fue el sitio donde se tomaron las decisiones más importantes de la ciudad a mediados y finales del siglo pasado. Allí estuvo la sede de la Alcaldía, el Concejo y otras entidades oficinas públicas.

“Ese es un lugar que está abandonado, nadie se compadece de lo que representó este sitio para los samarios. A nadie le he escuchado decir que van a echarle así sea una mano de pintura si quiera. Da pena porque los turistas llegan y así como se quieren tomar una foto en la fachada de la catedral, así también lo quieren hacer aquí en frente, pero lo que encuentran no les agrada. Mire cómo se cayó esa bola de allá arriba, pudiendo provocar una desgracia”, denunció Alfonso Flórez, un veterano que de vez en cuando se da cita en este sector.

Hacia julio de 1914, el arquitecto Francisco Gámez Fernández, bajo un diseño neoclásico, inicia la obra de este inmueble, elegido como símbolo de progreso de la ciudad, levantándose en el solar de la casa de la familia Díaz Granados Munive, conocida como ‘La pesebrera’, antiguo lugar de presentaciones teatrales y artísticas que fue destruido por la guerra civil de 1800.

Esta obra con su arquitectura dejaba atrás la herencia, que, hasta ese entonces, los estilos coloniales y republicanos enmarcaban en las construcciones que se localizaban en la Plaza de la Catedral.

“Un señor que estaba ahí sentado, él cuida carros por aquí cerquita, lo alcanzó a tropezar el pedazo que se desprendió. Eso fue un peligro, porque ¿Qué tal que, en vez de golpearlo, le hubiese caído en la cabeza? Hoy estaríamos contando otra historia. Parece que nadie se quiere apersonar del cuidado y mantenimiento del sitio”, agregó un vendedor ambulante que pasaba por el lugar.

En el año 2015 fue anunciada la puesta en marcha de lo que sería la Casa de la Vida, Centro de Memoria y Casa de la Música, la cual iba a servir para el fomento de la cultura y la historia. No obstante, luego de conseguir que el Concejo cambiara de sitio, el edificio quedó solo y de aquella promesa, está nada más el recuerdo.

Esta es una obra que requiere la intervención urgente porque de lo contrario el deterioro será cada vez más agresivo y la destinación para otro fin podría significar un riesgo por su inestable estado arquitectónico.