DIARIO DEL MAGDALENA
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´Reforma a la salud debe tener dignidad humana´ 

En su reunión anual, la Conferencia Episcopal, se pronunció sobre la reforma a la salud que adelanta el Gobierno del presidente Gustavo Petro y le pidió que esta debe convocar la «unidad y no la división» y debe tener en cuenta la dignidad humana.  

El padre Raúl Ortiz, director del departamento de doctrina de la Conferencia Episcopal, aseguró que desde la Iglesia Católica reconocen que el sistema tiene fallas y es necesario buscar mejores alternativas; sin embargo, precisa que no hay que desconocer los avances de los anteriores gobiernos.

«Reconocemos que por supuesto el sistema de salud colombiano no es perfecto. Es importante no caer en el pesimismo. Pero cuando se habla de una reforma, no podemos decir que lo que exista y se haya hecho no tenga valor», dijo el padre Ortiz.

En la conferencia, el clero manifestó que actualmente no se puede iniciar la discusión de la reforma, pues como se sabe, aún no se conoce el documento oficial.

«Puesto que no se conoce propiamente el proyecto, no podemos llegar a conclusiones precipitadas. Lo único que podemos decir, es que existe la doctrina social de la Iglesia, que tiene ciertos principios en los que esperamos que se base la reforma al sistema de salud. Es decir, concentrarnos en la dignidad de la persona, que el bien común es corresponsabilidad de todos (que hoy ya hemos aplicado en que exista un régimen subsidiado y uno contributivo) y que el Estado nos represente a todos de manera vinculante», señaló Ortiz.

Por su parte, Monseñor Rueda precisó que la Iglesia se mantiene de manera neutra, ni de izquierda o derecha, más bien siguen el llamado del papa Francisco a la comunión y participación.

«La Iglesia de hecho ha reconocido el importante papel que han tenido ciertas Entidades Prestadoras de Salud (EPS), el personal de salud, que durante la pandemia se entregaron por la defensa de la vida», dijo Rueda.

Monseñor Germán Medina, obispo auxiliar de Bogotá, invitó a un diálogo nacional, en el que el texto definitivo contenga los aportes de distintos sectores.

«La participación es muy importante, que las propuestas se den a conocer, que se puedan difundir, debatir y enriquecer, porque hoy no conocemos el texto, el articulado. Es un llamado a no imponer, sino a abrir la posibilidad del debate y el diálogo».