´Si hay pruebas irrefutables, no me temblará la mano para extraditarlo a Estados Unidos´

‘El acuerdo es claro y lo cumpliré de manera estricta: No extraditaré a nadie por delitos cometidos antes de la firma del acuerdo y con ocasión del conflicto’, dijo ayer el Presidente Juan Manuel Santos durante la conferencia de prensa que ofreció con el fiscal general Néstor Humberto Martínez Neira.        

 

En declaración televisada el Jefe del Estado advirtió que si las pruebas demuestran la responsabilidad de “Jesús Santrich”, no le temblará la mano para autorizar su extradición.

 

El Presidente Juan Manuel Santos reiteró en la noche de este lunes su decisión de cumplir de manera rigurosa lo estipulado en el Acuerdo de Paz y señaló que nadie será extraditado por delitos cometidos antes de la firma del Acuerdo y con ocasión del conflicto.

En declaración efectuada en la Casa de Nariño y en presencia del Fiscal General de la Nación, el Jefe del Estado se refirió a la aprehensión de “Jesús Santrich” por agentes del CTI de la Fiscalía.

“El Fiscal General de la Nación me ha informado que, como resultado de rigurosas investigaciones, tiene pruebas contundentes y concluyentes que demostrarían la responsabilidad del señor Seusis Hernández conocido como Jesús Santrich, en delitos de narcotráfico cometidos después de la firma del acuerdo”, afirmó el Mandatario.

Así mismo, el Presidente aseveró con respecto a una eventual extradición de esa persona a Estados Unidos, cuyas autoridades judiciales lo solicitan, que “si cumplido el debido proceso –y con pruebas irrefutables— hay lugar a la extradición por delitos cometidos después de la firma del Acuerdo, no me temblará la mano para autorizarla, previo el concepto de la Corte Suprema”.

 

TEXTO DE LA DECLARACIÓN

Sabíamos desde el principio que la construcción de la paz es un camino complejo, con grandes retos y dificultades, incluso mayores a los de la negociación del acuerdo.

 A pesar de los retrasos, de los obstáculos, podemos decir que hemos avanzado. Se han salvado miles de vidas. 225 municipios han sido declarados libres de minas.

Avanza también la sustitución y la erradicación de los cultivos de coca.

El Estado por fin está llegando —lentamente pero está llegando—a donde nunca antes lo había hecho, con obras, oportunidades, apoyo a los campesinos.

Se cumplió la dejación de las armas. Las Farc se convirtieron en un movimiento político y se sometieron al veredicto de las urnas.

La reincorporación de los ex guerrilleros, aún si no va tan rápido como algunos esperan, va avanzando.

La Justicia Especial de Paz, columna vertebral del acuerdo, ya inició labores. Lo mismo se puede decir de la Comisión de la Verdad.

La inmensa mayoría de los excombatientes ha cumplido de buena fe con el acuerdo, con la ley y con la constitución. A todos ellos les garantizamos que se respetará el acuerdo, en particular el tratamiento especial judicial y su reincorporación.

Pero debo ser enfático y categórico: La construcción de paz requiere del absoluto cumplimiento y respeto por la ley y los acuerdos. Es lo que exige el pueblo colombiano. En eso no puede haber tolerancia ni debilidad. No la hay. No la habrá.

El acuerdo es claro: quien cometa un delito después de la firma del acuerdo final será sometido a la jurisdicción ordinaria  por los nuevos delitos cometidos.

El Fiscal General de la Nación me ha informado que, como resultado de rigurosas investigaciones, tiene pruebas contundentes y concluyentes que demostrarían la responsabilidad del señor Seusis Hernández conocido como Jesús Santrich, en delitos de narcotráfico cometidos después de la firma del acuerdo.

Por supuesto que a él, como a todo ciudadano, se le deben respetar sus derechos y el debido proceso.

 El acuerdo es claro y lo cumpliré de manera estricta: no extraditaré a nadie por delitos cometidos antes de la firma del acuerdo y con ocasión del conflicto.

 Ahora bien, si cumplido el debido proceso –y con pruebas irrefutables— hay lugar a la extradición por delitos cometidos DESPUÉS de la firma del Acuerdo, no me temblará la mano para autorizarla, previo el concepto de la Corte Suprema.

Esas son las reglas del juego.

Colombianos,

No importan las dificultades. Debemos seguir trabajando para construir la paz, que es el mejor legado que le podemos dejar a las próximas generaciones. Es mi compromiso. Hasta el último día de mi gobierno. Hasta el último día de mi vida’.

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