´Proyecto del nuevo malecón de El Rodadero está engavetado´´

Mónica Orduña, arquitecta del Ministerio de Cultura, junto a Flavio Romero Frieri, presidente nacional de la SCA y Daniel Varón, presidente seccional Magdalena.

Daniel Varón explicó las bondades del proyecto que ayudaría a potenciar ese destino turístico, pero reconoce que deben resolverse las competencias en ese territorio y cambiar el sistema de alcantarillado.

 

El proyecto de rehabilitación integral de El Rodadero, incluido el nuevo malecón, está engavetado y no se vislumbra su ejecución hasta que no se resuelva primero la reposición total del sistema de alcantarillado en ese balneario.

Así lo manifestó el arquitecto Daniel Varón Quintero, en calidad de presidente de la Sociedad Colombiana de Arquitectos (SCA) en el Magdalena, quien socializó el proyecto ante los profesionales de la Arquitectura, Ingeniería, Derecho y estudiantes que participaron en el Encuentro ‘El Caribe: Región de Oportunidades’ que se clausuró en Santa Marta.

Durante su exposición, Varón Quintero explicó las bondades del proyecto que permitiría potenciar aún más ese destino turístico, aunque reconoció que debe resolverse un tema relacionado con las competencias en ese territorio porque la Dimar ejerce inspección y vigilancia pero así mismo la Corporación Autónoma Regional del Magdalena y la Alcaldía Distrital a través del Dacsa tienen unas responsabilidades.

 ‘‘No podemos desconocer otra dura realidad y es que después de la Bahía de Cartagena la más contaminada es la de Santa Marta y la de El Rodadero ya que los vertimientos de aguas negras caen al mar. Podemos decir entonces que lo que tenemos al frente es una cloaca y lo primero que requerimos es hacer un tratamiento en los ríos Manzanares y Gaira para descontaminar sus aguas’’, recalcó.

El directivo de la SCA dijo que en la formulación del proyecto de rehabilitación integral de El Rodadero se hicieron varios estudios detallados sobre los costos y las necesidades logrando determinar que se requieren intervenciones puntuales en áreas de espacio público que exigen inversiones por valor superior a los 50 mil millones de pesos, y no existe un liderazgo institucional en la gestión de esos recursos.

Mientras eso suceda y continúe el divorcio entre los entes territoriales, sencillamente no habrá ejecutorias en el balneario que en otrora fuese la principal vitrina turística de Santa Marta y urge entonces una causa superior y una agenda de ciudad región que evite su deterioro y desvalorización.

 

PLANES ESPECIALES DE PROTECCIÓN

Durante el Encuentro ‘El Caribe: Región de Oportunidades’ que se dio en la Quinta de San Pedro Alejandrino participó la arquitecta del Ministerio de Cultura, Mónica Orduña, quien se refirió al Plan Especial de Manejo y Protección (PEMP) de las murallas de Cartagena.

En su disertación habló de las bondades de la ciudad de Cartagena que cuenta con reconocimientos importantes ya que tiene declaratorias en el ámbito nacional e internacional que exigen un compromiso de cuidar ese patrimonio. ‘‘El Ministerio de Cultura desde el año 2012 ha desarrollado actividades muy de la mano con el territorio para poder identificar, ayudar y fortalecer esa relación de la comunidad, del turismo, los profesionales y la normativa para generar la conservación y preservación del patrimonio’’, indicó.

Comentó además que en esa búsqueda se logró identificar esa necesidad permanente que ha generado la ciudad de Cartagena para poder usar sus murallas y el Castillo de San Felipe motivado por un turismo formal que ha propiciado unas nuevas dinámicas, usos y presiones hacia el cordón amurallado. ‘‘En noviembre del año 2016 después de algunos análisis y muchas solicitudes se toma la decisión de que las murallas y el Castillo podrían estar en riesgo frente a lo que la norma nos indica para poder desarrollar un PEMP. La Ley 1080 establece que si un BIC arquitectónico está en algún riesgo se tendría un Plan especial que permita propender por su conservación y protección’’, recalcó.

Los usos temporales y permanentes que hoy en día se dan en el cordón amurallado en el Castillo de San Felipe están mediados por algunos manuales que fueron construidos por el administrador inicial que fue la Sociedad de Mejoras Públicas de Cartagena. Dichos manuales fueron adoptados por el actual administrador que es la Escuela Taller Cartagena de Indias y que sin duda alguna vienen nutridos con gran información técnica pero que no tenían el contenido de esa presión que está dando el turismo formal y que pretende celebrar bodas en los baluartes históricos.

 

También podría gustarte